En el recorrido técnico hay términos que se usan de forma ambigua y conviene fijar. Estas precisiones no son un trámite: evitan que dos personas entiendan cosas distintas cuando revisan la misma cubierta, el mismo cálculo o el mismo expediente.
Dimensionado no es sobredimensionado
Ajustar el campo fotovoltaico al consumo real de la vivienda o del local no es lo mismo que instalar más potencia de la que se puede aprovechar. Cuando hablamos de dimensionado nos referimos a cruzar superficie, sombras y perfil horario, no a llenar el tejado disponible.
Producción estimada frente a producción medida
Los cálculos de orientación, inclinación y sombras dan una previsión, no una lectura real. La monitorización posterior es la que confirma si el sistema se comporta como se esperaba. Una desviación no implica un error de diseño por sí sola.
Legalización según CTE y REBT
El REBT fija las condiciones de protecciones y puesta a tierra; el CTE entra en aspectos de seguridad y eficiencia del edificio. Cumplir uno no exime del otro. La documentación técnica debe cubrir ambos marcos y reflejar lo que realmente se ha instalado en cubierta.
Excedentes vertidos a red
Verter excedentes no equivale a almacenar. Son dos cosas distintas y con trámites distintos. La compensación depende del contrato y de las reglas vigentes, y no sustituye a una batería ni garantiza un resultado concreto en la factura.
Puesta en marcha y verificación
La puesta en marcha incluye comprobar protecciones, dejar la monitorización operativa y explicar al usuario el mantenimiento básico. No es un acto único ni marca el final de todas las gestiones: algunas pueden seguir su curso en paralelo.
Qué no prometemos
No damos plazos cerrados de legalización ni de conexión, ni cifras de amortización garantizadas. Cada cubierta, cada distribuidora y cada expediente tienen su propio ritmo. Preferimos describir el proceso y sus puntos críticos antes que fijar fechas que no dependen solo del instalador.