Cómo leer un diagrama unifilar de una instalación fotovoltaica de autoconsumo
Del contador al inversor: qué representa cada símbolo antes de firmar el presupuesto
El unifilar no es un adorno del expediente. Es la forma más rápida de ver si la instalación que te proponen tiene sentido o si hay algo que no cuadra. Resume en una sola línea la ruta eléctrica desde los paneles hasta el punto de conexión con la red, y con un poco de costumbre se lee en dos minutos.
En una vivienda con autoconsumo suelen aparecer siempre los mismos bloques: el campo fotovoltaico, el inversor híbrido, las protecciones de corriente continua y alterna, el cuadro de mando y el contador bidireccional. Cada uno tiene su símbolo y su etiqueta. Si falta alguno, conviene preguntar por qué.
Qué mirar primero
Empieza por el campo fotovoltaico. Ahí se ve cuántos módulos hay, cómo se agrupan en series y cuántas ramas llegan al inversor. Un esquema que dibuja todo en una sola rama cuando la cubierta tiene orientaciones distintas es una señal de alarma: probablemente no se estudió el sombreado ni la inclinación real.
Después revisa las protecciones. Entre los paneles y el inversor debe haber fusibles o seccionadores de continua, y a la salida del inversor, magnetotérmico y diferencial según lo que marca el REBT. Cuando el unifilar no los detalla, es habitual que se hayan dejado para "lo que ponga el instalador" y eso complica comparar propuestas.
Secciones de cable y sobredimensionado
Las secciones de cable aparecen anotadas junto a cada tramo. Si no están, pídelas. Una sección mal justificada entre el inversor y el cuadro de mando genera caídas de tensión que no se ven en la factura pero sí en el rendimiento. Y un campo fotovoltaico sobredimensionado respecto al inversor puede tener sentido en algunos casos, pero debe estar explicado, no escondido.
El contador bidireccional cierra el esquema. Ahí se entiende qué energía se autoconsume, qué se vierte a red y qué se compra. Si el unifilar no lo representa, probablemente el documento se hizo antes de definir el punto de conexión.
Con estos cinco bloques identificados, comparar dos presupuestos deja de ser una cuestión de precio final. Puedes contrastar si ambos proponen el mismo número de ramas, si las protecciones están al mismo nivel y si las secciones de cable son coherentes. Es un criterio común y bastante objetivo.